Es una propuesta original, una búsqueda artística, una vivencia, y una poética que se ha construido puntada a puntada, a lo largo de los años en el aprendizaje del Tejido Arhuaco con Antonia Rodríguez Chaparro, y otras indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta.
jueves, 1 de enero de 2015
sábado, 2 de noviembre de 2013
Mochila tradicional
Mochila en lana de ovejo.
En un espacio vacío,
frío como el silencio,
luciérnagas alucinan
en destellos de cielo
estrellado
miércoles, 19 de junio de 2013
Mochila tradicional en colores rasta
Mochila en hilo coral
Que nuestros pies
retumben la tierra,
y la voz ancestral
de los pueblos indígenas,
no cese de cantar
entre valles, montañas y ríos,
para sumirnos en un sueño abrazador
que conforte al corazón.
De los chamanes
emana la sabiduría de la tierra,
sus objetos vivos
tienen el espíritu
de quien los creó,
el vuelo del águila,
el colmillo de tigre,
la pluma de guacamaya,
las piedras, el oro,
el fuego y el mar,
crean rituales
a golpes de tambor.
miércoles, 5 de diciembre de 2012
Mochila Tradicional
Mochila en lana de ovejo
mi pincel mi aguja,
los hilos mis pinturas.
lunes, 20 de agosto de 2012
Mochilas figura de Hoja
Mochila en lana de ovejo
Vertiginoso es el cauce
En un espacio vacío,
frío como el silencio,
luciérnagas alucinan
en destellos de cielo estrellado
Vertiginoso es el cauce
entre las orillas,
difícil es hallar el camino
entre las implacables aguas
de aquel río.En un espacio vacío,
frío como el silencio,
luciérnagas alucinan
en destellos de cielo estrellado
Mochila en lana de ovejo
El mar me esperaba,
silencioso y sereno me invitó,
de su mano me sumergí
en aguas azules y cálidas.
La tarde se tornó roja,
el sol, como moneda de oro
cayendo a la mar.
Al final dibujé,
sobre el rocío de la luna,
el rostro de mi amor perdido
entre la marea y el amanecer.
domingo, 18 de marzo de 2012
jueves, 16 de febrero de 2012
Mochilas Rasta
Mochila de Hilo Coral
Deshaciendo mis pasos
encontré la palidez
de la muerte.
Un río eterno
de almas al cielo
viajaba en silencio sepulcral.
Eslabones perdidos
de anhelos fallecidos
que siempre vivirán.
Mis ojos hundidos en el hueso,
mi pena sumida en la tristeza,
mis venas abrazos en rosal,
mi corazón tormenta en alta mar.
Deshaciendo mis pasos
encontré la palidez
de la muerte.
Un río eterno
de almas al cielo
viajaba en silencio sepulcral.
Eslabones perdidos
de anhelos fallecidos
que siempre vivirán.
Mis ojos hundidos en el hueso,
mi pena sumida en la tristeza,
mis venas abrazos en rosal,
mi corazón tormenta en alta mar.
Mochila de Hilo Coral
Esta mochila
es el pensamiento
de un sueño,
de un anhelo,
de un regalo
de cumpleaños
o de fraternidad.
Es el lienzo de las utopías
y el vacío de las cosas perdidas.
Es una gasa terciada al pecho
en el vaivén de un buen corazón,
caminando de día o de noche
siempre llevará la ilusión.
martes, 13 de diciembre de 2011
Mochila Rombo
Mochila de Lana de Ovejo
Los árboles aplauden,
las palmas saludan,
las piedras sonríen,
el mar besa mis pies.
Mis pies, raíces de un roble
que no quiere morir.
Mis manos, inquietas mariposas
en busca de amor.
Mis ojos, resplandor de luna
sobre la mar.
Si las palabras fueran mis manos
y mis manos el viento,
si mis ojos fueran la luna
y mis labios el agua.
Mi cuerpo vestido de seda,
mis cabellos sin fin,
mi alma en la niebla
se niega a existir.
Los árboles aplauden,
las palmas saludan,
las piedras sonríen,
el mar besa mis pies.
Mis pies, raíces de un roble
que no quiere morir.
Mis manos, inquietas mariposas
en busca de amor.
Mis ojos, resplandor de luna
sobre la mar.
Si las palabras fueran mis manos
y mis manos el viento,
si mis ojos fueran la luna
y mis labios el agua.
Mi cuerpo vestido de seda,
mis cabellos sin fin,
mi alma en la niebla
se niega a existir.
martes, 22 de noviembre de 2011
Mochila Escorpión
Mochila en lana de ovejo
Hasta de mi misma quisiera olvidarme,
y despertar en la prisión de mi cuerpo
con el alma encendida,
bajo la sombra
de un bello
laurel del campo
lunes, 26 de septiembre de 2011
Tejido Arhuaco
En un principio todo era oscuridad, vacío y silencio.
Al Gran Creador se le ocurrió la idea de lo femenino,
complemento de lo masculino.
Un huso atravesó el centro de la madre tierra,
una hebra de copos de algodón la envolvieron
Al Gran Creador se le ocurrió la idea de lo femenino,
complemento de lo masculino.
Un huso atravesó el centro de la madre tierra,
una hebra de copos de algodón la envolvieron
y nació un capullo de rosa o de jazmín,
unas manos de azahar y unos pies de lirio,
un cuerpo de bejuco y un alma de cristal.
unas manos de azahar y unos pies de lirio,
un cuerpo de bejuco y un alma de cristal.
En la Sierra Nevada de Santa Marta, lugar de origen de varias comunidades indígenas como Arhuacos, Koguis, Wiwas y Kankuamos, podemos contemplar el arte del tejido de mochilas; las hay de fique, de algodón, de hilo y las más reconocidas de lana de oveja tejidas por las mujeres arhuacas. Es un arte milenario que se perpetua de las madres y abuelas a las hijas y nietas, conservando su tradición y la simbología que hay en cada figura de las mochilas, una manera de ser, estar y concebir el mundo.
El colorido, las figuras precolombinas y texturas, resaltan en las diferentes mochilas que llevan terciadas los hombres, distinguiéndolos de tener una buena tejedora a su lado. Por lo regular cargan tres mochilas, una para el "Poporo" (calabazo pequeño), otra para la hoja de coca y otra para sus objetos personales.
Vivo en la ciudad de Medellín y es muy grato poder compartir la experiencia de convivir por muchos momentos con mujeres de la Sierra, quienes me han enseñado el arte de corchar, hilar y tejer mochilas. Han sido encuentros maravillosos donde hemos podido compartir su vida cotidiana, aprendiendo, disfrutando y conmovida por el abandono de la sociedad y el estado en muchos aspectos de la vida indígena.
Sin lugar a dudas son admirables mujeres tejedoras, su labor es compleja y de mucha dedicación, cogen la lana del ovejo y la vuelven hilo, al igual que el fique y el algodón. Ellas no pierden el tiempo, mientras hablan y hasta cuando caminan, van tejiendo mochila. Contribuyen a la economía y reunión familiar, al cultivo y recogida del bastimento (malanga, yuca, ñame y plátano), a la crianza de los hijos e hijas, y a preservar su cultura desde la lengua materna "Ika" y del arte de hacer mochilas que heredaron de la madre del tejido "Naboba".
Las culturas indígenas de Colombia son la memoria viva de nuestros ancestros. Conocer, compartir y aprender de ellos es una forma de reconocer nuestros orígenes y de aceptar la diversidad étnica y cultural de nuestro país. Escuchar otras lenguas, mirar otros rostros entre esos paisajes naturales, conocer diversas manifestaciones artísticas y religiosas, formas de organización social, política y económica, una manera de vivir diferente, tomando lo necesario de la tierra para el sustento, ideas que contribuyen al mantenimiento espiritual y armónico de la naturaleza, al equilibrio de la madre tierra y a la convivencia con los otros. Sin dejar pasar por alto el conflicto social que existe en un lugar de tanta riqueza natural. Aún así y después de quinientos años de exterminio y el voraz capitalismo actual, la América Indígena de seguro siempre sobrevivirá.
Cultivar y reafirmar nuestra identidad es mi afán por tejer mochilas, porque es cuando tejo que mi sangre indígena aflora en mis puntadas. Para que el amor, las esperanzas, los sueños y la magia no mueran. Para que las ilusiones siempre me acompañen y la idea de vivir, sea tan natural como el fluir de las aguas del páramo que van al mar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
















