sábado, 8 de septiembre de 2018

Gasas de Mochila Arhuaca






Gasas de Mochila Arhuaca 
en lana de ovejo con acrílico.




Gasa de Mochila Arhuaca en hilo coral y macramé. 






Gasas de Mochila Arhuaca

sábado, 26 de noviembre de 2016

miércoles, 25 de noviembre de 2015

sábado, 8 de agosto de 2015

domingo, 5 de julio de 2015

Mochila "El Che"



Mochila en algodón e hilo coral


Hilar, tejer pensamientos, sentimientos, 
seres abstractos, seres reales, 
difuminados en el tiempo 




sábado, 2 de noviembre de 2013

Mochila tradicional


Mochila en lana de ovejo. 


En un espacio vacío,
frío como el silencio,
luciérnagas alucinan
en destellos de cielo estrellado



miércoles, 19 de junio de 2013

Mochila tradicional en colores rasta





Mochila en hilo coral


Que nuestros pies 
retumben la tierra, 
y la voz ancestral 
de los pueblos indígenas, 
no cese de cantar 
entre valles, montañas y ríos, 
para sumirnos en un sueño abrazador 
que conforte al corazón.  


De los chamanes 
emana la sabiduría de la tierra, 
sus objetos vivos 
tienen el espíritu 
de quien los creó, 
el vuelo del águila, 
el colmillo de tigre, 
la pluma de guacamaya, 
las piedras, el oro,  
el fuego y el mar, 
crean rituales 
a golpes de tambor.


miércoles, 5 de diciembre de 2012

Mochila Tradicional

Mochila en lana de ovejo


La vida es un canto 
de mil colores,
un embrujo de amor




Mochila en lana de ovejo

Mi lienzo es la nada,
mi pincel mi aguja,
los hilos mis pinturas.

 

lunes, 20 de agosto de 2012

Mochilas figura de Hoja

 Mochila en lana de ovejo


Vertiginoso es el cauce
entre las orillas,
difícil es hallar el camino
entre las implacables aguas
de aquel río.

En un espacio vacío, 
frío como el silencio, 
luciérnagas alucinan 
en destellos de cielo estrellado
          
 


                                      Mochila en lana de ovejo



El mar me esperaba, 
silencioso y sereno me invitó, 
de su mano me sumergí 
en aguas azules y cálidas. 

La tarde se tornó roja, 
el sol, como moneda de oro 
cayendo a la mar.  


Al final dibujé, 
sobre el rocío de la luna, 
el rostro de mi amor perdido 
entre la marea y el amanecer.




jueves, 16 de febrero de 2012

Mochilas Rasta



Mochila de Hilo Coral

Deshaciendo mis pasos 
encontré la palidez 
de la muerte.  

Un río eterno 
de almas al cielo 
viajaba en silencio sepulcral. 
Eslabones perdidos 
de anhelos fallecidos 
que siempre vivirán. 


Mis ojos hundidos en el hueso, 
mi pena sumida en la tristeza, 
mis venas abrazos en rosal, 
mi corazón tormenta en alta mar.





Mochila de Hilo Coral

Esta mochila
es el pensamiento
de un sueño,
de un anhelo,
de un regalo
de cumpleaños
o de fraternidad.
Es el lienzo de las utopías
y el vacío de las cosas perdidas.
Es una gasa terciada al pecho
en el vaivén de un buen corazón,
caminando de día o de noche
siempre llevará la ilusión.


martes, 13 de diciembre de 2011

Mochila Rombo



Mochila de Lana de Ovejo


Los árboles aplauden, 
las palmas saludan, 
las piedras sonríen, 
el mar besa mis pies. 

Mis pies, raíces de un roble  
que no quiere morir. 
Mis manos, inquietas mariposas  
en busca de amor. 
Mis ojos, resplandor de luna 
sobre la mar.  

Si las palabras fueran mis manos 
y mis manos el viento, 
si mis ojos fueran la luna 
y mis labios el agua.
  

Mi cuerpo vestido de seda, 
mis cabellos sin fin,  
mi alma en la niebla  
se niega a existir.




martes, 22 de noviembre de 2011

Mochila Carnero


Mochila de Lana de Ovejo


Tierna es la oveja,
suave su lana,
paz es su compañía 

Mochila Escorpión

                         

  

Mochila en lana de ovejo 

Hasta de mi misma quisiera olvidarme, 
y despertar en la prisión de mi cuerpo 
con el alma encendida, 
bajo la sombra 
de un bello 
laurel del campo





lunes, 26 de septiembre de 2011

Tejido Arhuaco





En un principio todo era oscuridad, vacío y silencio.
Al Gran Creador se le ocurrió la idea de lo femenino,
complemento de lo masculino.
Un huso atravesó el centro de la madre tierra,   
una hebra de copos de algodón la envolvieron
y nació un capullo de rosa o de jazmín,
unas manos de azahar y unos pies de lirio,
un cuerpo de bejuco y un alma de cristal.



En la Sierra Nevada de Santa Marta, lugar de origen de varias comunidades indígenas como Arhuacos, Koguis, Wiwas y Kankuamos, podemos contemplar el arte del tejido de mochilas; las hay de fique, de algodón, de hilo y las más reconocidas de lana de oveja tejidas por las mujeres arhuacas. Es un arte milenario que se perpetua de las madres y abuelas a las hijas y nietas, conservando su tradición y la simbología que hay en cada figura de las mochilas, una manera de ser, estar y concebir el mundo.

 El colorido, las figuras precolombinas y texturas, resaltan en las diferentes mochilas que llevan terciadas los hombres, distinguiéndolos de tener una buena tejedora a su lado. Por lo regular cargan tres mochilas, una para el "Poporo" (calabazo pequeño), otra para la hoja de coca y otra para sus objetos personales.


 


Vivo en la ciudad de Medellín y es muy grato poder compartir la experiencia de convivir por muchos momentos con mujeres de la Sierra, quienes me han enseñado el arte de corchar, hilar y tejer mochilas. Han sido encuentros maravillosos donde hemos podido compartir su vida cotidiana, aprendiendo, disfrutando y conmovida por el abandono de la sociedad y el estado en muchos aspectos de la vida indígena.



Sin lugar a dudas son admirables mujeres tejedoras, su labor es compleja y de mucha dedicación, cogen la lana del ovejo y la vuelven hilo, al igual que el fique y el algodón. Ellas no pierden el tiempo, mientras hablan y hasta cuando caminan, van tejiendo mochila. Contribuyen a la economía y reunión familiar, al cultivo y recogida del bastimento (malanga, yuca, ñame y plátano), a la crianza de los hijos e hijas, y a preservar su cultura desde la lengua materna "Ika" y del arte de hacer mochilas que heredaron de la madre del tejido "Naboba".






Las culturas indígenas de Colombia son la memoria viva de nuestros ancestros. Conocer, compartir y aprender de ellos es una forma de reconocer nuestros orígenes y de aceptar la diversidad étnica y cultural de nuestro país. Escuchar otras lenguas, mirar otros rostros entre esos paisajes naturales, conocer diversas  manifestaciones artísticas y religiosas, formas de organización social, política y económica, una manera de vivir diferente, tomando lo necesario de la tierra para el sustento, ideas que contribuyen al mantenimiento espiritual y armónico de la naturaleza, al equilibrio de la madre tierra y a la convivencia con los otros. Sin dejar pasar por alto el conflicto social que existe en un lugar de tanta riqueza natural. Aún así y después de quinientos años de exterminio y el voraz capitalismo actual, la América Indígena de seguro siempre sobrevivirá.

Cultivar y reafirmar nuestra identidad es mi afán por tejer mochilas, porque es cuando tejo que mi sangre indígena aflora en mis puntadas. Para que el amor, las esperanzas, los sueños y la magia no mueran. Para que las ilusiones siempre me acompañen y la idea de vivir, sea tan natural como el fluir de las aguas del páramo que van al mar.

Mónica López